En los ciento cuarenta caracteres
que Twitter le propone a la gilada
sólo entra una sentencia fragmentada
y nunca los completos pareceres.
Por eso ahora me valgo del soneto
con sus endecasílabos rimados
para twittear versos amontonados
sin necesidad de escribir escueto.
Quiero decir que te tengo en mi time line
y que leo cada uno de tus tweets,
que te busco en cada uno de los bits
que forman tu hashtag en mi top of mind.
Que sos protagonista de mi biopic
aunque yo no sea tu trending topic.
Advertisement